-Septiembre 2026-
Un mes para volver

La Pausa Postal nació precisamente de mi deseo de recuperar una forma más lenta y tangible de estar en el mundo. Una carta que llega al buzón para invitarnos a detenernos, preparar algo rico y dedicar un rato a leer, escribir, reflexionar y crear con las manos.

Cada mes, la Pausa propone una intención diferente.

En septiembre quiero invitarte a volver. Volver a la rutina, sí, pero también volver a ti: a tus espacios, a tus horarios, a esas costumbres que en verano dejamos en pausa. Es un mes de aterrizaje, de poner cada cosa en su sitio —el escritorio, la agenda, también la cabeza— para empezar el curso con los pies en la tierra en lugar de con la sensación de estar corriendo detrás de todo.

No hace falta que el orden sea perfecto ni que vuelvas de golpe a mil obligaciones. Ni elaborar una lista interminable de propósitos, ni exigirte estar ya a pleno rendimiento —aunque algunas tengamos cierta tendencia natural a hacerlo—. Primero vamos a permitirnos volver poco a poco, eligiendo qué merece un lugar en esta nueva etapa y qué podemos soltar sin culpa.

Porque ordenar no es solamente organizar el entorno. La mayoría de las veces, el orden más efectivo es mirar qué queremos llevarnos del verano y qué queremos dejar atrás.

Así que prepara tu bebida, busca un lugar tranquilo y abre esta Pausa despacio. Septiembre nos invita a volver, pero todo regreso puede comenzar de una manera muy sencilla: reservando un rato para poner en orden aquello que de verdad te importa.

 

🎶 La banda sonora

Todavía queda verano.

Quedan días de playa y seguro que de mucho sol. 

Seguro que hay también alguna verbena, pero ya no son las del verano.

Y la música la podemos poner en la terraza, o en la cocina. 

 

🔮 El oráculo

¿Cómo usar esta carta?

El primer oráculo que cayó en mis manos fue uno de Doreen Virtue, que precisamente ahora reniega de ellos. Aquel oráculo me amenizó largas tardes de incertidumbre mientras estudiaba la carrera. 

Pasaba ratos estudiando sus símbolos y dibujos y leyéndome el librito que lo acompañaba. 

Luego pasé al tarot y de ahí la cosa no ha hecho más que crecer. 

Así, he ido diseñando mi propio oráculo, que ahora te comparto. 

Te cuento en el enlace cómo lo uso yo.

 

🙌🏽 Las manos

Cuando las manos se mueven, la mente se aquieta y los corazones se abren.

Hace unos cuantos años que aprendi a hacer cartonaje, gracias a Cova Castañón, que es una mujer asturiana super inspiradora, que conocí a través de su blog. Lamentablemente ya no está disponible, pero lo que nos enseñó los años que sí lo estuvo, sigue en mi cabeza. 

Desde que aprendí a hacer cajas, desde el inicio, para luego decorarlas con telas y mis propios bordados, no he parado de hacer cajas. Cada vez que necesito guardar algo muy preciado para mí, diseño una caja.

Si tienes amigas, te invito a que las convoques, organices una merienda o un brunch y que cada una haga su caja. 

De las cosas más satisfactorias que puedes hacer es llegar una tarde con unas planchas de cartón, telas y cola, y salir con una caja hecha con tus manos, y pensando qué va a contener. 

Con esta caja, Belén propone darle uso al bordado de La Pausa de Julio. Claro que tú puedes adaptarlo a lo que sea de tu preferencia. Lo importante es entretener las manos y pasarlo bien. 

📕 Journaling

Escribirte para dar espacio a tus deseos, para recuperar la ilusión y permitirte imaginar un poco más allá.

Septiembre llega con energía de regreso. Volvemos a los horarios, a las rutinas, a los proyectos y a todo aquello que quedó un poco disperso durante el verano. Pero antes de recuperar el ritmo, quiero invitarte a detenerte y decidir a qué quieres volver de verdad.

No tienes que retomarlo todo ni regresar exactamente al mismo lugar. En esta Pausa vamos a observar cómo llegamos a septiembre, recuperar aquello que nos sostiene y dejar atrás —o transformar— lo que ya solo añade ruido. También comenzaremos a preparar ese refugio amoroso al que acudir cuando los próximos meses se vuelvan más intensos.

Busca tu libreta bonita, si no tienes un cuaderno para las pausas es el momento de buscar uno, abre una página nueva y regálate unos minutos para ordenar lo que tienes dentro antes de llenar otra vez la agenda. En el enlace encontrarás algunas preguntas e indicaciones para acompañarte en este regreso.

No tienes que volver a todo. Vuelve a lo que te hace bien, porque el refugio se prepara antes de necesitarlo.

Y hasta aquí ha llegado La Pausa de septiembre

Espero de corazón que esta Pausa te haya ayudado a volver despacio, a poner un poco de orden y a recordar que también necesitamos reservar tiempo para elegir qué queremos llevarnos con nosotras en esta nueva etapa.

Yo sigo emocionada con este proyecto y comprobando lo bien —y lo necesarias— que me hacen las pausas en mis semanas. Poco a poco, quiero que se conviertan en un pilar fundamental de mis días, como lo son ir a entrenar o quedarme quietita, respirando con calma, cada mañana. Ojalá que para ti también lleguen a serlo.

Nos encontramos de nuevo en octubre

Si estás recibiendo La Pausa de septiembre, tu suscripción ya está automatizada y no tienes que hacer nada para continuar. El próximo pago se realizará automáticamente el día 24 de septiembre y recibirás en tu buzón La Pausa de octubre.

Tú solo tienes que esperar la siguiente carta.

Este proyecto ya tiene cabeza y cuerpo y, como ves, le sobra ilusión. Ahora necesita seguir encontrando a las mujeres a las que pueda hacerles bien. Por eso, si conoces a alguna amiga que necesite parar, poner orden en su vuelta a la rutina o reservarse un rato para ella, me encantará que le hables de La Pausa Postal o la envíes hacia mi cuenta de instagram que allí yo le cuento todo.

A veces, recomendar algo que nos ha hecho bien también es una forma preciosa de cuidarnos.

Si tienes alguna duda sobre tu suscripción, estoy al otro lado en el correo: petricoreta@gmail.com.

Y si te apetece escribirme una carta física, mándame un correo y te enviaré mi dirección. Me encantará encontrarte también a ti dentro de mi buzón.

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